Estoy en Medellín. El BID reúne su Asamblea de Gobernadores en los 50 años desde su fundación. Simultáneamente, se reúne una Asamblea de los Pueblos, con organizaciones de América Latina y EEUU, reflexionando sobre estos 50 años de políticas de “Desarrollo” que amenazan la sostenibilidad, que no produjeron la equidad y que hoy están duramente cuestionadas en medio de la crisis financiera internacional.
Por la mañana participé de la Asamblea de los Pueblos en donde pude escuchar testimonios importantes acerca de los programas apoyados por el BID en Colombia y Medellín. Cómo, muchos de estos programas, aparecen como la “cara social” del Plan Colombia y todo lo que esto significa en este país que sufre un conflicto que tiene a su población exhausta y que reclama el fin del mismo de manera urgente.
Por la tarde, me reuní con parte del equipo de la Fundación CINECULTURA, que ha sido una de las organizaciones seleccionadas en la última convocatoria del Fondo de Juventud para la Innovación Social. Tienen su base en Bogotá pero su trabajo es en el Chocó, la zona occidental de Colombia, de población mayoritariamente negra.
Luego participé de dos eventos de juventud. La presentación del programa “Jóvenes con Futuro” que es la versión en Medellín del Entra 21. Es un programa de la alcaldía en el que, con la participación de Confemalco (una caja social de la provincia de Antioquia) el Fomin aporta recursos para ampliar la oferta de capacitación de jóvenes en nuevas tecnologías. En el evento estaban presentes unos 100 jóvenes participantes que dieron su testimonio acerca de cómo este programa había sido importante para ellos.
Al terminar este evento y en camino hacia el otro, tuve oportunidad de tener una conversación personal con el Director Argentino para el BID, a quien ya conocía. Fue una charla interesante sobre perspectivas futuras del BID y sobre la situación actual del país.
Luego, hacia el fin de la tarde, el Bid Juventud organizaba un evento en el que reunía a jóvenes escritores de América Latina con el presidente Luis Moreno para hablar de miradas sobre la región. Fue un diálogo interesante por las perspectivas diferentes de los jóvenes respecto de lo que está sucediendo.
Finalmente, por la noche, un buen grupo de organizaciones sociales que participaremos hoy de la reunión entre el Banco y las OSC, reflexionamos sobre las posturas a tener, las preguntas a hacer y la estrategia a seguir para lograr más participación.
Día intenso. Pero, más allá de las actividades variadas, la sensación de distintas historias –muy distintas- presentes en la mirada de las cosas. Por una parte, una sensación que desde el BID se quiere mostrar en este evento: Medellín como una ciudad que supera los tiempos pasados y está en franco camino hacia el progreso. En este marco, la presentación de historias exitosas de jóvenes y gestiones como muestra de estos procesos.
Por otro, una mirada crítica y muy fundamentada sobre el fracaso de un modelo de desarrollo que, más allá de algunos logros positivos, no resuelve los problemas de fondo y siempre termina castigando a los más pobres.
El debate hoy –básicamente- es si el BID conseguirá o no conseguirá más fondos de los países miembros para poder prestar. Si no lo logra, en el 2010 no tendrá fondos para operar. Ayer mismo, en Caracas, se reunían los representantes de los países para avanzar con el Banco del Sur. No tenemos ni conseguimos informaciones oficiales. Todo se hace en el secreto y sin participación de las organizaciones sociales.
Mundos cruzados y entreverados, en el que los protagonistas y actores son más o menos los mismos, los discursos distintos y el futuro incierto.
Alberto Croce (desde Medellín)